PymeSeguros ha publicado el reportaje “El compliance, una responsabilidad colectiva que protege el patrimonio, el negocio y al cliente”, en el que analiza la importancia creciente de los programas de cumplimiento normativo en las empresas y, de forma específica, en el ámbito de la mediación aseguradora. En esta pieza participa Ana Muñoz, directora general y responsable de Compliance de COSEBA, junto a Sonia Lecina, directora de Regulación y Gobernanza de Área XXI, y Alberta Zanata, Branch Compliance Officer de Markel España.
La reflexión de Muñoz pone el foco en una cuestión esencial: el compliance no debe entenderse como una carga administrativa, sino como una herramienta estratégica para proteger a la correduría, al cliente y al propio futuro del negocio. En el reportaje, Muñoz recuerda que, aunque el sector asegurador está muy normatizado, todavía existen corredurías —especialmente pymes— que no cuentan con un sistema de compliance implantado.
Desde la experiencia de COSEBA, donde Ana Muñoz asume esta responsabilidad con total autonomía, el respeto a la norma forma parte de la cultura corporativa de la compañía. Tal y como recoge PymeSeguros, esta visión está integrada en la organización, desde la dirección general hasta los equipos de trabajo, como parte de una forma de hacer las cosas basada en la responsabilidad, la ética y la protección del cliente.
El reportaje también aborda el coste de implantar políticas de compliance. Para la directora general de COSEBA, más que hablar de gasto, debe entenderse como una inversión para proteger el patrimonio, el negocio y al cliente. En este sentido, subraya que el coste de no contar con un sistema adecuado puede ser mucho mayor si deriva en una sanción, una crisis reputacional o una pérdida de confianza difícilmente reparable.
Otro de los aspectos destacados de su intervención es la importancia del compliance en modelos de correduría con red, como el de COSEBA. Contar con un programa de cumplimiento permite reforzar la tranquilidad y la credibilidad en el mercado, además de garantizar que todas las personas que intervienen en la actividad —desde la dirección hasta la última oficina— actúan conforme a la ley, a la ética y al interés del cliente.
La participación de Ana Muñoz en este reportaje refuerza una idea cada vez más relevante para la mediación: el compliance no es solo una cuestión normativa, sino una decisión estratégica. Una forma de construir empresas más responsables, más transparentes y mejor preparadas para afrontar los retos de un sector en constante transformación.